El Gobierno de Venezuela suspendió las actividades de la Misión Milagro en el Perú, ante las sospechas de algunos sectores que consideran que esa asistencia, canalizada a través de las llamadas casas del ALBA, es una intervención política, informó el embajador de ese país en Lima, Armando José Laguna. Dijo que mediante esta operación -dirigida a personas con problemas oftalmológicos- se atendió a 17.700 ciudadanos peruanos, de los que 1.700 recibieron tratamiento gratuito en Venezuela."El Perú es ahora el único país de Latinoamérica que no recibe la ayuda de la misión", señaló Laguna en conferencia de prensa a los corresponsales extranjeros en Lima.