Un cambio sorpresivo, que se produce en un momento difícil para Chile. La presidenta Michelle Bachelet decidió reemplazar ayer a sus ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa, a pocos días de que el Perú presente la memoria con los argumentos de la demanda marítima contra ese país ante la Corte Internacional de La Haya.Aunque a primera impresión podría pensarse que ello se relaciona con la controversia entre ambos países, la decisión parece tener fundamentos que van más allá de esa coyuntura, y que tienen que ver con una persistente descoordinación en el manejo de la política exterior chilena.Alejandro Foxley dejó ayer Relaciones Exteriores después de tres años en el cargo. Ni el oficialismo, ni la oposición chilena consideran el tema de sus rencillas con Lima como un factor determinante en la decisión de Bachelet.Llega en su reemplazo Mariano Fernández, un hombre de reputada trayectoria diplomática y política. Su arribo puede dar nuevos aires a la relación después de una desconexión total entre los despachos de Foxley y el canciller peruano José Antonio García Belaunde.Se trata del cuarto cambio ministerial en lo que va de los tres años de gobierno de Bachelet, que también comprendió al Ministerio de Defensa: sale José Goñi, quien a partir de ahora será el embajador de Chile en EE.UU., y entra el polémico Francisco Vidal, hombre de confianza de la mandataria, hasta ayer vocero de Palacio de la Moneda, y conocido por ser impetuoso y confrontacional.