Marzo siempre ha sido un mes difícil para la ciudadanía chilena. Es tiempo de las matrículas escolares, del retorno a casa después de viajar y gastar por vacaciones, mes del pago del anual permiso de circulación del auto (sin el cual no se puede transitar), de toma de préstamos, y si a eso se suman las preocupaciones por la crisis económica, podría decirse que el tema de la controversia Perú-Chile precisamente no encabeza la lista de prioridades.Aunque el ambiente sigue siendo de tensa calma, en el nivel político se intenta transmitir tranquilidad sobre el diferendo marítimo. Por eso, la portavoz del Palacio de La Moneda, Carolina Tohá, se refirió ayer con serenidad al tema y anunció los próximos pasos que seguirá el Gobierno de Chile sobre la memoria con los argumentos que sustentan la demanda marítima peruana contra su país y que se entregarán hoy a la Corte Internacional de Justicia de La Haya.