Aunque los 506 contagiados y los 22 fallecidos no son cifras alentadoras, las autoridades sanitarias de México se atrevieron a decir que la evolución de la epidemia, producto de la gripe AH1N1, se encuentra en una etapa de descenso. El motivo: el número de muertos en ese país no ha aumentado significativamente en 4 días pese a que ayer se contagiaron 33 personas más."La evolución de la epidemia se encuentra ahora en su fase de descenso. El pico a nivel nacional se ha dado entre el 23 y el 28 de abril", afirmó el secretario de Salud mexicano, José Ángel Córdova. No obstante, el funcionario evitó mostrarse totalmente optimista en la lucha contra la nueva cepa, y argumentó que no se debe bajar la guardia y que se continuará con las medidas de prevención.