Cada año nuestro país pierde 220 millones de dólares por tala ilegal de especies selectivas como el cedro y la caoba. A raíz de ello, el Organismo de Supervisión de los Recursos Forestales y de Fauna Silvestre (Osinfor) en enero de 2010 inició la fiscalización de más de siete millones de hectáreas de bosques de producción permanente. Precisamente, en el Perú existen 556 concesiones forestales maderables, que equivalen a 7,1 millones de hectáreas. El año pasado se efectuaron 78 supervisiones a concesiones forestales y se detectó que 46 incumplieron los contratos suscritos con el Estado, por lo que se les ha iniciado Proceso Administrativo Único (PAU), que podría culminar con la declaratoria de caducidad.