El presidente Alan García asumió ayer el papel de padre compresivo y consejero del fujimorismo, pues les recomendó prudencia a los seguidores del ex mandatario Alberto Fujimori que han convertido la sede de la Diroes, donde cumple su condena, en un descentralizado local partidario. "El reglamento le permite recibir visitas pero no hay que abusar de eso porque puede producirse un movimiento de opinión que termine obligando al cambio de régimen carcelario", afirmó el presidente con cierta tibieza."Habría que actuar con más prudencia por parte de los miembros del partido de Fujimori para no poner en peligro su imagen frente a los medios nacionales", siguió aconsejando el mandatario.(Edición sábado).