El indignante caso de la pequeña Romina Cornejo, de apenas tres años de edad, que recibió el impacto de una bala que la dejó cuadripléjica, no solo ha tocado las fibras más sensibles de la población, sino también ha marcado un punto de quiebre en la campaña electoral, que ha llevado a todos los candidatos -presidenciales y municipales- a centrar su atención en el problema de la inseguridad ciudadana y a poner sobre el tapete sus planteamientos sobre la materia.La propuesta más drástica -aunque no es nueva- es la de la virtual candidata presidencial por Fuerza 2011, Keiko Fujimori, quien pidió abrir el debate sobre la aplicación de la pena de muerte para los delincuentes que se ensañan con sus víctimas generándoles consecuencias de salud irreparables. "Ha llegado el momento de evaluar y debatir con seriedad el tema de la pena de muerte para casos dramáticos como el de la niña. Voy a llevar mi pedido a la bancada, vamos a tramitarlo como proyecto (...) Respeto la posición de los organismos de derechos humanos, pero planteo esto como mamá", indicó.