Según el Instituto Peruano de Economía (IPE), los cambios en el proyecto de ley del presupuesto 2011 buscan aprobar algo que jamás se ha dado: la llamada continuidad del gasto corriente. Es decir, si el gasto corriente presupuestado para una entidad no fue ejecutado en el período asignado, estos se agregarían automáticamente al presupuesto de dichas entidades en el período siguiente: un premio automático a la ineficiencia.Además, el IPE recuerda que la Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal, que impide que en el primer semestre de un año electoral se gaste más del 50% del presupuesto, no funciona en el Perú porque, año electoral o no, jamás se gasta el 50% del presupuesto en el primer semestre del año. "Es una ley insuficiente para controlar los excesos".(Edición sábado).