"El estudio de impacto ambiental (EIA) es la madre de todos los permisos para ejecutar un proyecto de inversión". Esa fue la respuesta de Martha Ly, gerenta ambiental de Golder Associates, una empresa dedicada a elaborar este tipo de estudios para firmas que ejecutan proyectos en los sectores minería y energía, al ser consultada sobre la conveniencia de los polémicos decretos de urgencia que aprobó el Gobierno y que pretendían darle mayor rapidez a la ejecución de obras. Rapidez. Eso es algo que la mayoría espera cuando se afirma que un proyecto de infraestructura es prioridad para el país. Sin embargo, se tiene que el proceso de aprobación de los EIA para la ejecución de estos proyectos demora mucho más de lo que establecen las propias leyes.Por ejemplo, el Ministerio de Energía y Minas, según el D.S. 019-2009-Minem, tiene como plazo 250 días; es decir, más de ocho meses, para la aprobación de un EIA minero."Sin embargo, el tiempo algunas veces excede el plazo legal, porque puede que el cronograma de consultas a la ciudadanía no se cumpla, lo cual es importante porque le da la licencia social al proyecto, o porque las empresas deben subsanar algunas observaciones de carácter técnico", explica Ly.