Uno de los programas bandera del gobierno de Alan García, Sierra Exportadora, se encuentra en el ojo de la tormenta. Adquisiciones presuntamente amañadas y la contratación de los socios de los funcionarios de esa institución han sembrado dudas sobre el manejo de la misma por su presidente, Gastón Benza Pflucker.Documentos obtenidos por Perú.21 revelan que, en febrero de 2009, Benza autorizó -como parte del programa de equipamiento de las sedes de Junín, Huancavelica, La Libertad, Moquegua y Amazonas- la adquisición de seis camionetas que serían distribuidas en cada sede.Tras el proceso de licitación, la compra se concretó en marzo del año 2009. Los vehículos adquiridos fueron cuatro camionetas Nissan de doble tracción y dos camionetas Nissan rural. Pero, ¿por qué la diferencia entre las unidades?Pese a que en el Informe de Evaluación del IV Trimestre del Plan Operativo 2009 de Sierra Exportadora, Benza afirmó que los seis vehículos estaban operativos en su respectivas sedes departamentales, no hay nada más alejado de la verdad.