El vicepresidente de la Confiep, Alfonso García Miró, quien reemplaza temporalmente al presidente de dicho gremio, Humberto Speziani, planteó al Gobierno respetar el derecho de las empresas al debido proceso y más homogeneidad en el Gabinete Ministerial en su relación con el empresariado. ¿Diría que el diálogo empresario-Gobierno se ha cortado?No, no digo eso, digo que algunos altos funcionarios usan mucho los medios y se desconoce el respeto a las reglas de juego establecidas para la discusión de controversias entre el Estado y las empresas por la vía administrativa primero y por la vía judicial. Si eso es así las próximas inversiones que estaban para venir van a pensarlo bien. Usted mencionó tres problemas, ¿cuáles son los otros dos?El segundo es la pasividad del Estado en contribuir a solucionar problemas sociales que tienen un carácter más político que objetivo, económico o legal.Se refiere a los conflictos que están relacionados a los proyectos de inversión. A todos estos proyectos de inversión minera, petrolera, e incluso agrícola, en muchas regiones del país, que cuentan con todas las autorizaciones válidas y debidamente obtenidas (incluidos los acuerdos sociales y EIA), sin embargo están paralizadas por decisiones políticas, sea de los presidentes regionales o alcaldes, sin sentido lógico ni jurídico.