En marzo del 2007, el secretario general del Apra, Mauricio Mulder, anunció la firma de un convenio entre su agrupación y el Partido Comunista de China, gracias al cual el partido de la estrella iba a recibir una donación de US$180 mil. A fines de ese año, el anuncio se concretó en parte con el arribo al Callao de un cargamento de computadoras, televisores, fotocopiadoras, cámaras de video y demás, valorizado en poco más de US$93,500.Hasta aquí todo parecía normal, si no fuera por las gestiones que inició el Apra con una finalidad: evitar el pago a la Sunat de US$21,278 por conceptos de tributo por la mercancía. La idea tesis del Apra para eludir ese pago, fue la de presentarse como una institución privada sin fines de lucro receptora de donaciones foráneas "con fines asistenciales o educativos". Sin embargo, a casi cuatro años de iniciados sus esfuerzos, el Apra no cumplido con entregar todos los documentos para beneficiarse con la exoneración, con lo cual no solo la Sunat ya le ha pedido que pague lo que debe, sino que los responsables de esta extraña maniobra podrían ser denunciados por defraudación de renta aduanera en agravio del Estado.